Las caras comunes de las monedas en euros son iguales en toda Europa. Las caras nacionales, en cambio, pueden ser diseñadas por cada país con motivos propios del país y se diferencian así de los billetes en euros, que tienen un diseño uniforme en toda Europa. El 16 de junio de 1997 llegó por fin el momento: el concurso de diseño de las caras comunes del euro concluyó en Ámsterdam, con los 15 jefes de Gobierno de los Estados de la UE como jurado. Entre 36 propuestas, el diseñador belga Luc Luycx logró convencer al jurado con su diseño.
Muchos países retomaron para sus monedas en euros el diseño de sus antiguas monedas nacionales. Con ello se esperaba una mejor aceptación de las monedas por parte de los ciudadanos. No obstante, las caras nacionales deben incluir los siguientes elementos:
Marca de ceca
Año de acuñación
Las doce estrellas europeas
Junto con la decisión sobre el diseño de la cara común, el Consejo Europeo aprobó también las especificaciones técnicas el 16 de junio de 1997. Estas habían sido elaboradas en 1996/1997 por un grupo de trabajo de los directores de las cecas de los Estados de la UE. El encargo procedía de los ministros de Finanzas de la Unión Europea.